Crecimiento constante
«Ganes o pierdas mirate hermoso»
– Manasak Pinsinchai
Luego de una larga temporada en Estados Unidos termine decidiendo no regresar a Perú y arriesgarme a seguir viviendo aventuras. Decidí no estudiar por un tiempo y dedicar un periodo de mi vida a conocerme travez del mundo, viajando y experimentando lo mas posible. Como próximo destino tenia pensado viajar por Sudamérica, solo yo y mi mochila, pero en ese momento mis ahorros no me daban para eso. Por azares del destino durante mi estancia california tuve la dicha de conocer a Gabriel. Él es Ingles y vivía en ese entonces en Tailandia, donde entrenaba Muay Thai ya que era una luchador profesional de una escuela muy reconocida. Yo practique ese deporte durante años de joven, hasta llegar al punto de combatir oficialmente. Le comento en ese entonces mi situación y le pedí un consejo, y el me planteo una idea que definitivamente cambio mi vida, ir con él a Tailandia y entrenar junto a él en su escuela. Como todo en la vida había un «pero», yo tenia que comprar el pasaje y trabajar para la escuela allá. No lo pensé dos veces y después de vender muchas pertenencias que en su momento apreciaba logre costear el viaje. Luego de casi dos semanas que era las que le faltaban para terminar su estancia en California partimos hacia Tailandia. Yo definiría este país y este deporte como una etapa de constante aprendizaje. Gabriel me presento con el dueño del gimnasio el cual el representaba y juntos encontraron una solución a mi problema. Yo podía entrenar y comer en el gimnasio, con la condición que lo mantuviese limpio. Sí creen que tareas con ordenar, lavar, aspirar y registrar alumnos iba a ser la parte complicada estar equivocados. En Bangkok se vive un estilo de vida muy diferente al resto del mundo, comenzando por el idioma. Gracias a dios por la gran presencia de extranjeros la mayoría de personas entendían el ingles mas no lo hablaban bien. Mi mayor barrera fue comunicarme, hasta el día de hoy me cuesta pronuncia bien el tailandés. Por otro lado la alimentación. Acostumbrarme a la cocina tailandesa fue complicado pero no imposible.
Ahora comienza realmente lo bueno, el entrenamiento. Yo soy fanático de los deportes de contacto pero hasta entonces desconocía lo duro que era ese estilo de vida. Entrenaba 4 horas al día, 3 de ellas eran físico y la restante técnica, 5 días a la semana y el sexto día estaba dedicado a los combates. En esta etapa de mi vida lleve mi cuerpo al limite, logre cosas que nunca pensé que iba lograr como lo fue entrenar y pelear en Tailandia. Este hermoso país me enseño mucho de su cultura y sus paisajes hermosos, que no pude terminar de disfrutar por mi limitada bolsa de viaje. Si alguno de ustedes esta interesado en entrenar Muy Thai en Tailandia no duden en asistir a Tiger Muay Thai que en mi experiencia fue la escuela que mejor te prepara desde 0, dándote una base solida con el boxeo y las patadas, con una progresión notoria durante el tiempo. Siempre percatándose de tener la indumentaria correcta y la protección adecuada, este deporte de contacto te enseña muchas cosas pero también te exige mucho, por lo mismo pienso que no es para todos. Luego de mi corta estancia en Tailandia era momento de regresar a mi continente, esta vez abalado por mi padre, a un destino increíble como Brasil.